Para magia… la que nos regala el caboco y los grabados prehispánicos del Parque Arqueológico de La Zarza y La Zarcita.

El papel tan importante que Garafía representa para la etapa prehispánica palmera se centra, básicamente, en la abundancia de estaciones de grabados rupestres geométricos que existen en su territorio. La gran cantidad de barrancos y barranqueras que surcan sus parajes, la abundancia de cuevas naturales que se abren en sus márgenes, la enorme extensión superficial que abarca, la gran abundancia de recursos forrajeros y fuentes con las que cuenta, así como extraordinaria riqueza de yacimientos prehispánicos que aparecen en sus cumbres, nos sugieren la hipótesis de que Tagalguén (nombre prehispánico de Garafía) pudo ser uno de los cantones más poblados de toda la isla, posiblemente con más de 1000 benahoaritas o awaritas a finales del siglo XV. Las estaciones de grabados rupestres que tiene Garafía suponen más del 70% de los yacimientos arqueológicos de este tipo que se conocen en La Palma.

En el municipio de la Villa de Garafía son importantes las estaciones de grabados rupestres que se localizan a lo largo de toda su geografía, tanto en las costas como en las zonas altas. De especial interés son las manifestaciones rupestres situadas en las paredes del Barranco de La Zarza, en el paraje conocido como «Caboco» de La Zarza y en su afluente, el barranquillo de La Zarcita.

La Zarza pasa por ser uno de los mejores conjuntos de arte rupestre de La Palma, tanto por la amplitud de la superficie grabada, como por la complejidad y desarrollo de los motivos. Por todo ello, se presenta una resolución de 25 de octubre de 1991, de la Dirección General de Cultura, por la que se incoa expediente de delimitación de la zona arqueológica, Bien de Interés Cultural, y el Decreto nº 21, de 4 de abril de 1995. Poco después se construyó el Parque Arqueológico con un Museo de Sitio.

La primera referencia escrita data de 1941. En la década de 1970, los arqueólogos Luis Diego Cuscoy, Antonio Beltrán y Mauro Hernández realizan estudios de interés científico. A finales de la década de 1990, Ernesto Martín dirigió una excavación en dos zonas de las covachas que se encuentran en la base del caboco, descubriendo abundantes restos cerámicos de la fase IV, utillaje lítico, dos fragmentos correspondientes a un recipiente elaborado en madera y restos humanos de un maxilar y fragmentos del frontal y parietal derecho de un solo individuo joven.

La Zarcita se sitúa a 500 m al noroeste del anterior, prácticamente en la misma cota. Existen dos estaciones diferenciadas, situadas a ambos márgenes del Barranco de La Zarcita, que hemos diferenciado como Zarcita I y Zarcita II.

La Zarcita I (margen derecho) contiene dos paneles formados por una espiral y espiral con meandros orientados a los ocasos de los solsticios de verano e invierno respectivamente.

La Zarcita II (margen izquierdo) predominan los motivos meandriformes y unas pocas espirales. En total son 20 paneles, de los cuales 15 se orientan al amanecer del solsticio de verano y 5 al amanecer del solsticio de invierno.

Poco más abajo, en el margen izquierdo del Barranco de La Zarza existen otras dos estaciones conocidas como el Llano de La Zarza con un meandriforme orientado al alba del solsticio de invierno y la Fuente de Los Palomos que contiene dos paneles

“Quienes tratan de interpretar símbolos en sí mismos miran la fuente de luz y dicen:”no veo nada”. Pero la fuente de luz está ahí no para que se la mire a ella, sino para que se mire y vea lo que ella ilumina. E igual pasa con el simbolismo” (Dan Sperber).